Abre tus alas y levanta el vuelo,
mientras más alto estés, tanto más feliz serás,
te darás cuenta que desde allí
todo lo verás.
mas ten cuidado al descender,
porque tus alas puedes perder,
y entonces quizás
ya nunca mas podrás volar.
Hemeroteca del 14 febrero, 2006 |

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